El flujo de mercancía en la tienda presenta graves ineficiencias desde la recepción hasta la reposición. No existe una programación de entregas por parte del CEDIS, los camiones llegan sin aviso y con productos mezclados, lo que genera demoras en la separación. El surtido en el piso de venta es reactivo y desorganizado, dejando mercancía necesaria en bodega por días. Además, la falta de herramientas tecnológicas obliga a depender de procesos manuales y comunicación verbal, dificultando la gestión del inventario y la priorización de tareas.
Las tiendas de *Calzando a México* enfrentan una fuerte desconexión entre su inventario y las ventas: hay sobreinventario en bodega, pero los clientes no encuentran los modelos o tallas que buscan. La gestión se complica por un exceso de SKUs, un sistema de inventario poco confiable que genera productos fantasma y conteos manuales infrecuentes, además de una acumulación de mercancía dañada o descontinuada sin estrategia de salida. Esta combinación provoca pérdidas de venta, espacios saturados y una operación ineficiente.